Galeria Vallardo
Cada obra de Jaime Vallardo Chávez es, antes que nada, un documento de viaje. Desde 2008 crea sus piezas en los países que recorre, pintando el Jícaro — el árbol emblemático del sur de Honduras — en diferentes posiciones, formas y colores. El Jícaro es para Jaime símbolo de identidad y de resistencia: un árbol que, sin importar la sequía, siempre está verde y siempre da frutos.

Acuarelas
Todo comenzó en París, en 2008. Con treinta y dos años y un pincel en la mano en un lugar del mundo donde nunca había estado, Jaime Vallardo Chávez creó Liberación — la primera obra que pintó en suelo europeo y la que, dieciocho años después, reconocería como el punto de partida de todo. Desde ese momento, cada cuadro lleva grabado el lugar y el año en que nació: una firma que no es solo nombre, sino coordenada vital.
Colección Acrílicos
Colección vinos
Lo que hace única cada pieza de su colección es un ritual que ningún otro artista comparte: al terminar una obra, recorta el número de serie del billete del país donde la pintó y lo incrusta en el lienzo, convirtiendo cada cuadro en una pieza irrepetible con su propio código de autenticidad. Sus obras son alegres, coloridas y vitales — técnica mixta de acuarela y acrílico, sin escuela ni influencia declarada, con matices que transmiten vida y una identidad profunda y trascendente.
Monedas del mundo
Postales
La colección de Jaime abarca pintura, escultura, grabado y artesanía, con exposiciones individuales en Francia, Perú, Argentina y Brasil, y obra presente en museos y colecciones privadas de Europa, África, Sudamérica, Estados Unidos y Centroamérica. Lo que aquí se exhibe no es solo arte: es la memoria visual de un artista que pintó el mundo entero con un árbol hondureño bajo el brazo




















